Carmen BandrésInspiración

Musa añorada y esquiva
espectro ansiado y fugaz
ingrata no reparas
en horas de laboriosa espera.

Y cuando insólita te anuncias
volátil te desvaneces sin huella
como suspiro intangible.
Y cuando sin aviso compareces
juegas pícara y maliciosa
con mi imperiosa avidez.
Mas cuando por fin te entregas
parcos son los frutos rendidos
y pronta mi nueva invocación.

Eres tunante, huidiza y taimada;
juegas etérea con mis anhelos
y turbas mi desvelo innovador
mas no cesas, no, de recordarme
que nada puedo sin tu efímero
y quebradizo báculo.


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